¿No podés pagar el préstamo? Guía paso a paso para negociar y evitar el Veraz.

¿Qué hacer si no podés pagar la cuota de tu préstamo?

Descubrí cómo negociar con el banco, qué deudas priorizar y cuáles son tus límites legales frente a embargos.

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¿No podés pagar el préstamo? Guía paso a paso para negociar y evitar el Veraz.

En Argentina, la economía es una montaña rusa. Entre la inflación, los cambios en las tasas y los imprevistos de la vida, es muy fácil que un préstamo que parecía “pagable” se convierta en una soga al cuello. Si hoy estás mirando el vencimiento de tu cuota y sabés que el homebanking va a decir “saldo insuficiente”, lo primero que tenés que hacer es mantener la calma.

Te explicamos el paso a paso legal y estratégico para cuidar tu salud financiera y tu paz mental.

1. No apliques la política del “avestruz”

El error número uno del deudor argentino es dejar de contestar el teléfono y borrar los mails del banco. Escondiendo la cabeza no vas a hacer que la deuda desaparezca; al contrario, vas a acelerar el proceso de cobro.

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Apenas sepas que no llegás a pagar, comunicate con la entidad financiera. Los bancos y las fintechs prefieren cobrar algo antes que entrar en un proceso judicial largo y costoso. Si les avisás antes del vencimiento, demostrás voluntad de pago, y eso te da una mejor posición para negociar.

2. Analizá el impacto: ¿Qué pasa si no pagás?

Es fundamental que entiendas las consecuencias de entrar en “mora” (atraso):

  • Intereses punitorios: Además del interés común del préstamo, se te van a sumar recargos por mora que hacen que la deuda crezca como una bola de nieve.
  • Mancha en el Veraz: A partir de los 30 o 60 días de atraso, tu nombre va a aparecer en las bases de datos de informes comerciales (Veraz, Nosis).
  • Acciones de cobranza: Los llamados de los estudios jurídicos pueden ser estresantes.

3. Las estrategias de salida: Refinanciar vs. Consolidar

Cuando vas al banco a decir “no puedo pagar”, tenés que ir con una propuesta o, al menos, conocer las opciones que existen:

A. Refinanciación de la deuda

Consiste en pedirle al banco que cambie las condiciones de tu préstamo actual. Podés pedir que alarguen el plazo (más meses para pagar) para que la cuota mensual baje. Ojo: vas a terminar pagando más intereses en el total, pero te da el aire que necesitás hoy para no asfixiarte.

B. Consolidación de deudas

Si tenés deudas en varios lugares (tarjeta de crédito, préstamo personal y un descubierto), quizás te convenga sacar un préstamo nuevo con una tasa menor para cancelar todo lo anterior. De esta manera, te quedás con una sola cuota que sea más manejable que la suma de todas las pequeñas deudas.

4. Lo que NO tenés que hacer

  • Pagar el mínimo de la tarjeta de crédito: En Argentina, financiar el saldo de la tarjeta es la forma más cara de pedir plata prestada. Las tasas suelen ser mucho más altas que las de un préstamo personal.
  • Pedirle a un “usurero”: Nunca, bajo ninguna circunstancia, pidas plata a prestamistas informales para pagar una deuda bancaria. Los riesgos para tu seguridad y tu economía son altísimos.
  • Vender bienes esenciales: No vendas tus herramientas de trabajo ni tu auto (si lo usás para generar ingresos) sin antes haber agotado las instancias de negociación con el banco.

5. Priorizá tus gastos (La regla de oro)

Si la plata no alcanza para todo, tenés que establecer un orden de prioridades. Los expertos en finanzas recomiendan este orden:

  1. Supervivencia: Comida, salud y servicios básicos (luz, agua, gas).
  2. Vivienda: Alquiler o cuota hipotecaria.
  3. Deudas con garantía: El préstamo del auto o algo que puedan quitarte.
  4. Deudas sin garantía: Préstamos personales y tarjetas de crédito.

6. Buscá asesoramiento legal y financiero

Si la situación ya se te fue de las manos y te están llamando de estudios jurídicos con amenazas de embargo, recordá que en Argentina existen límites. No pueden embargarte el sueldo completo (hay un tope legal) ni pueden sacarte tu única vivienda (bien de familia) de un día para el otro.

Podés consultar con la Defensoría del Pueblo o con asociaciones de defensa al consumidor si sentís que los intereses que te cobran son abusivos o si el trato de los cobradores es hostil.

Hay luz al final del túnel

No poder pagar una cuota es una situación angustiante, pero tiene solución. Negociar, refinanciar y, sobre todo, aprender de la experiencia para que, una vez que salgas de esta, empieces a construir tu reserva de emergencia.

La economía argentina siempre nos pone a prueba, pero con información y una estrategia clara, podés recuperar el control de tu bolsillo.

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